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Blog > ¿Cómo un abogado me va a ayudar a crear una startup?

Emprender es atreverse. Es dejar atrás el miedo y lanzarse a una aventura para la que se necesita constancia, inteligencia, conocimientos, intuición, profesionalidad. Un camino en el que lo importante no es no fallar, sino aprender de cada error. Un trayecto complejo, y bello al mismo tiempo.

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Constitución

Emprender es atreverse. Es dejar atrás el miedo y lanzarse a una aventura para la que se necesita constancia, inteligencia, conocimientos, intuición, profesionalidad. Un camino en el que lo importante no es no fallar, sino aprender de cada error. Un trayecto complejo, y bello al mismo tiempo.

Por todo eso ser emprendedor no es sencillo. Es cierto que ahora, especialmente a través de la crisis, se ha confiado en la creación de pequeñas en presas como una salida laboral digna. Pero la letra pequeña dice que para conseguir levantar un negocio se necesita mucho esfuerzo y superar muchas trabas en forma del cumplimiento de una exigente legalidad y del poder afrontar una fiscalidad considerable.

Por ello una de las claves de un emprendedor es saber rodearse del equipo ideal para llevar a cabo la tarea. Una persona por sí misma no puede reunir todo el conocimiento necesario para cumplir con la Ley y al mismo tiempo asegurar la prosperidad de su negocio, porque aunque sepa, no iba a tener el tiempo necesario. Por eso en el momento de confeccionar un grupo de trabajo es necesario que tú y tus socios contempléis una opción que os va a salvar de muchos problemas: contratas los servicios de un abogado.

¿Para qué necesita un emprendedor a un abogado?

Es una pregunta importante de responder. Se podría simplificar con un ‘para todo’, pero trataremos de ser más exactos.

En primer lugar, desde el momento de constitución de una empresa, se necesita elaborar los estatutos sociales de la compañía. Estos van a regular, entre otros, el papel de los socios por lo que es necesario contar con un especialista jurídico para evitar desavenencias, o para prevenir problemas que puedan aparecer en el futuro.

Además de eso, es mucha la documentación que hay que presentar antes de comenzar con la actividad. El tener en orden toda la información que solicita Hacienda y la Seguridad Social va a servir a la nueva empresa para que sus inicios no supongan un quebradero de cabeza y para que los administradores sociales no tengan que perder su tiempo en continuos viajes a las sedes de la Administración provincial.

Un abogado también va a ser necesario para hacer frente a las posibles reclamaciones que un negocio pueda sufrir. Y por lo general, no van a ser pocas independientemente de la calidad del servicio. La relación con el propio Estado, los proveedores y los clientes conlleva tiras y aflojas que puede solucionar un especialista en derecho mercantil incluso antes de recurrir a la vía judicial, con los costes de dinero y tiempo que ello podría suponer.

Del mismo modo, la coordinación en el área de recursos humanos requerirá de la experiencia de un abogado. Elaborar las nóminas y gestionarlas es un proceso elemental para cualquier sociedad mercantil desde su inicio, y de su corrección va a depender el evitar demandas por parte de los trabajadores. Eso mismo puede valer para administrar vacaciones, excedencias, o bajas laborales, otro de los asuntos diarios de los que tendrá que responsabilizarse una compañía.

Pero, más allá de lo que un empresario puede ver, lo cierto es que hay aspectos no tan conocidos pero también obligatorios. Son, por ejemplo, las exigencias en materia de protección de datos, según el texto de la Ley Orgánica a tal efecto, o el de otras leyes encaminadas a la protección del medio ambiente, o la seguridad en el lugar de trabajo.

La responsabilidad penal, algo que no conviene olvidar

Es importante dedicar un apartado para tratar el tema de la responsabilidad del empresario. Más allá de la personalidad jurídica elegida (lo que implica diferentes grados en la responsabilidad antes las pérdidas económicas), lo cierto es que un empresario puede verse también juzgado por el Código Penal.

Es cierto que son casos infrecuentes, y que para que un empresario incurra en delito durante la gestión normal de su negocio se deben dar hechos muy concretos y que escondan una intencionalidad maliciosa. Pero en cualquier caso es mejor prevenir que curar, por lo que contar con un abogado que sepa qué se puede hacer y que no, incluso durante la fase de creación del negocio, puede ser vital.

Otros puntos elementales para una startup

Cuando se piensa en crear un negocio, una de las primeras cosas en las que hay que pensar es en un plan de viabilidad, para conocer si la idea que se tiene puede ser llevada a la práctica. Si se piensa además en una empresa de base tecnológica contar con la ayuda de un especialista es más necesario si cabe debido a la enorme magnitud de Internet, a la complejidad de los procesos, y a la amplia competencia existente.

Un abogado especialista en áreas como mercantil, laboral y fiscal, con conocimientos contables y financieros, y que sepa sobre legislación relacionada con nuevas tecnologías, va a ser el mejor aliado que un emprendedor vaya a tener a lo largo de su vida laboral. Para encontrar el adecuado existen marketplaces como Easyoffer, lugar de referencia para los profesionales y que sirve a los clientes para localizar de manera fácil, gratuita y cómoda a su especialista de confianza para crear una startup.

Por supuesto, estos abogados también te ayudarán a buscar la financiación adecuada para tu negocio, otro de los puntos clave cuando de montar un negocio se trata. Bancos, inversores privados o subvenciones pueden ser la llave que permita realizar el sueño de poseer tu propia empresa.

Las cifras del emprendimiento en 2015

Según el Colegio de Registradores de España, en 2015 la constitución de sociedades mercantiles aumentó un 0,4% hasta alcanzar las 94.981 empresas nuevas, lo que supone la mayor cifra desde 2008.

Bajó el peso de los negocios dedicados a la industria y a la agricultura, mientras que subió el sector de la construcción e inmobiliaria, siendo en cualquier caso la actividad comercial la que cuenta con más emprendedores, un 24,6 por ciento del total. En cuanto a las empresas de base tecnológica, estas crecieron un 26% respecto a 2014, lo que supone 2.551 nuevas compañías según un estudio de Startupxplore recogido por el diario Cinco Días. Madrid y Barcelona se encuentran, según el informe elaborado, a la cabeza, seguidas por Valencia.

Por personalidad jurídica, la Sociedad Limitada (S.L.) sigue dominando con claridad ya que el 98,9% de las creadas lo hicieron bajo esta fórmula.

En cuanto a los movimientos empresariales, el año pasado se produjeron 1.739 fusiones en España, la práctica totalidad de ellas en modo de absorción, mientras que las escisiones aumentaron hasta las 143.

Además de eso, en 2015 se constató la extinción de 26.026 sociedades, un 4,2% más que en 2014 según los Registradores, lo que deja ver claramente que montar un negocio no es fácil y que rodearse de profesionales jurídicos es un paso fundamental para intentar asegurar el éxito de una empresa.

admin Dg, 2016-11-13 22:52